viernes, 10 de febrero de 2012

Cuando las luces se apagan solo las puntas de los dedos del pie te guían por un suelo de madera bañado en resina. Te pican las piernas por los hilos que el tutú ha dejado sueltos en su interior y parece que acaban de clavarte veinte alfileres alrededor de la cabeza. Te tiembla el cuerpo y cuando los focos te iluminan no ves nada, nada más allá de lo que quieres ver, claro. Porque a ti si te veo. Te veo cambiante; indeciso de en qué butaca ponerte... Es solo cuando rompen los aplausos, que me doy cuenta de que sigo en un teatro y no he subido a las estrellas. Porque realmente parece un viaje espacial donde la música, se cuela por tu espalda, y despierta las mariposas adormiladas. 

"Tan sólo me dejan venir dentro de tus sueños para verte a ti. Y es que aquella triste noche no te di ni un adios al partir. Y cuando me marche, estará mi vida en la tierra en paz. Yo sólo quería despedirme, darte un beso y verte una vez más..."- he says.

Dance is to dream

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