Esperaré a que calientes mi cama esta noche, y saber si este frío que calan mis huesos tiene algo que ver con el invierno de tu ciudad. Quiero que vuelvas y volver a la monotonía de estar segura de mis sonrisas. Porque ya sé lo que es vivir con tu silencio, y te aseguro que odio tener tanto tiempo para pensar. Las voces resuenan y hacen eco, y cuando vuelven, son mucho más dolorosas.Te esperaría medio desnuda, y los pedazos de cristal que se rompieron de la copa al brindar, escribirían sobre mi piel las veces que he pronunciado tu nombre en sueños; no te quise provocar... Solo fue curiosidad.
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